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Declaración de principios

"El mejor resumen de la vida de una persona exige que sus méritos puedan ser explicados en pocas palabras llenas de verdad"

Paul Valéry

PRIMERO

El CMU CARDENAL XAVIERRE es una institución abierta a todas las personas sin discriminación alguna. Quiere ser un lugar de encuentro y de integración cultural en consonancia con los postulados más exigentes y profundos del espíritu universitario. Desea estar presente  en la sociedad para servir al buen entendimiento de todos en un clima de respeto mutuo y de inteligencia compartida. Además de la tolerancia y del aprecio por los valores de cada persona (lengua, costumbres, formación, bagaje personal…), proclamamos la dignidad más absoluta de cada ser humano. Esto lo afirmamos tanto por ser un elemento propio de la fe que profesamos, como  por convicción coincidente con aquella parte de la Humanidad que trabaja para construir una sociedad en paz basada en la justicia  que haga posible una convivencia pacífica. Entendemos que toda persona es sujeto de derechos y deberes por igual. Proclamamos, asimismo, nuestra defensa de la Naturaleza, respetando el medio ambiente y promoviendo todas aquellas acciones solidarias que contribuyan a la preservación de nuestro planeta.

 

SEGUNDO

El CMU CARDENAL XAVIERRE está integrado en la misión universal de la Iglesia al servicio de todos los hombres, siendo nuestros principios y valores aquellos que nos propone el Evangelio de Jesucristo. En este marco de universalidad y de cristianismo este CMU promoverá y defenderá todos aquellos  medios instrumentales que contribuyan a la realización plena del ser humano, especialmente aquellos que se refieren a la libertad, la justicia, la paz; y como algo específicamente cristiano, la dimensión trascendente de todo ser humano y su dimensión espiritual.

 

 

TERCERO

El CMU CARDENAL XAVIERRE está organizado interiormente como una comunidad plural y democrática, regulada por nuestros Estatutos, normas de Régimen Interno y algunas prácticas consuetudinarias bien probadas por el paso de los tiempos. Es de desear que se produzca una participación activa y responsable de todos cuantos forman parte de nuestra comunidad colegial. Quedan excluidas de nuestra convivencia aquellas tradiciones o costumbres que puedan atentar contra el principio fundamental de la dignidad de la persona o que incluyan algún tipo de menosprecio a la misma.

 

CUARTO

La razón fundamental de ser de este CMU reside en su vocación al servicio concreto de la formación de la juventud universitaria, entendida esta formación como un proceso abierto y dinámico, sin dogmatismos ni posturas involucionistas. La institución exige a sus estudiantes que participen  activa y responsablemente en este proceso a la vez que se compromete a una renovación propia constante para sintonizar adecuadamente con los signos de los tiempos. Todo ello manteniendo un gran respeto por nuestras seculares tradiciones históricas y una fidelidad a los valores fundamentales universitarios, cristianos y dominicanos. Será competencia de la Dirección del centro establecer cada curso un programa de formación adecuado a las circunstancias. Las actividades relacionadas con la formación corporativa  tendrán un carácter prioritario y de máximo compromiso en su participación.

 

QUINTO

Como vocación particular y como signo de identidad dominicana, queremos promover y estimular el ESTUDIO y la VIDA INTELECTUAL, la INVESTIGACIÓN,  el ESPÍRITU CIENTÍFICO, la COMPRENSIÓN e INTERPRETACIÓN DE NUESTRA CULTURA. Somos conscientes de que todo ello supone un camino de ascesis personal, de superación y constancia, pero que en el esfuerzo reside uno de los caminos mejores para alcanzar el perfeccionamiento en la excelencia y en la aproximación rigurosa a la verdad de las cosas. Esta es la razón de nuestra propuesta reflejada en el lema que acompaña a nuestro escudo colegial: VITA INSTAR VERITATIS  (la vida entendida como verdad).

 


 

SEXTO

Las relaciones internas de convivencia estarán guiadas, en todo momento, por el respeto y el diálogo. Rechazamos cualquier conducta basada en la imposición por la fuerza y en la insolidaridad; sea aquella ejercida por la autoridad en abuso de sus funciones de arbitraje como por las personas residentes en su voluntad de usurpar competencias que no les corresponden; o de actuar por venganza, sin moderación, a su libre arbitrio o capricho. Por el contrario, propugnamos la elegancia, las buenas maneras, y una aristocracia espiritual que confluyan en una vida colegial armoniosa y fundamento civilizado de nuestra convivencia. Participar en una comunidad exige en todo momento brindar a los demás lo mejor de sí mismo y desarrollar al máximo las virtudes personales, especialmente aquellas que facilitan el trabajo personal y la colaboración generosa en equipo. Entendemos que en nuestro CMU la vida personal pública debe estar siempre en armonía con la dimensión social del colectivo: respeta a los demás si quieres que los demás te respeten a ti.

 

SÉPTIMO

En el contexto de nuestra sociedad actual, plural y democrática, defendemos el principio de libre iniciativa social, empresarial y de mercado tal como recoge la Constitución Española. Por ello, reclamamos para nuestra institución el libre ejercicio de todas sus actividades y el derecho inalienable a ser y organizarse con arreglo a un carácter propio. Este carácter propio, --reflejado esencialmente  en esta declaración de principios--  es el exponente de nuestros valores y creencias fundamentales, dentro siempre del más estricto respeto a la Constitución y a las Leyes vigentes.

 

OCTAVO

Este CMU se compromete con sus Colegiales a prestarles todos aquellos servicios que en el orden material sean necesarios para el desarrollo normal de la vida de estudio y de trabajo personal en orden a la obtención de un título académico. Además de todo ello, se ocupará también de aquellos otros aspectos no directamente relacionados con una carrera sino que se orientan más bien a la formación integral de la personalidad, con la vista puesta en los desafíos de futuro que se les van a presentar en la vida. Consideramos que los padres y tutores son pieza fundamental en el desarrollo de la vida colegial y universitaria de sus hijos e hijas.

 

NOVENO

Cuando una persona se convierte libremente en miembro de nuestra comunidad colegial, entendemos que se adhiere firmemente a estos Estatutos que le venimos presentando, y que los acepta sin restricción alguna, con disposición decidida de cumplirlos mientras esté acogida a nuestro CMU. Buscamos, ante todo, que estas leyes particulares de nuestro centro contribuyan a sentar las bases de una vida colegial armónica de tal manera que sea posible alcanzar muchos de aquellos frutos positivos que se derivan de una vida común libremente aceptada y desarrollada en paz y respeto. Se trata de una tarea compartida que beneficie a todos en su lucha por conseguir sus fines generales y específicos. Todos deben ayudar a todos con una conducta decorosa y ejemplar.

 

DÉCIMO

Nuestro CMU, en su deseo constante de mejora, está abierto al diálogo y dispuesto a aceptar cualquier sugerencia de cambio que sea beneficioso y positivo para todas las partes. Deseamos mantener siempre un talante de apertura y comprensión para con nuestros jóvenes, estimulándoles  y colaborando en su trabajo, sembrándoles los valores más necesarios para alcanzar el éxito personal y profesional en los años del siglo XXI en los que van a vivir. El CMU CARDENAL XAVIERRE se entiende así mismo como una institución comprometida con el servicio a la juventud universitaria en todos aquellos campos en los que esa juventud se desenvuelve. Y esto no impide que entendamos como muy necesaria la disciplina general y la corrección de conductas inapropiadas. Nadie está autorizado a cambiar a  su antojo las reglas del juego que todos nos hemos dado. Coherencia y fidelidad.